Miércoles 19 de Septiembre de 2018

       

Opinion

Opinion (17)

Hay un dicho o refrán que realmente es mío: “A veces somos lo que somos, a veces lo que parecemos que somos”. Esto demuestra claramente, la realidad subjetiva que ven los demás de las diferentes situaciones de la vida o de las personas y la realidad objetiva de tales cosas. (Ser-parecer.) Les advierto que no soy psicólogo, que soy político, economista-político y escritor, pero además sobre este tema, no tengo temor a equivocarme. Soy un individuo que mira hacia atrás, adonde está parado hoy y mira también para adelante. Siempre digo a mis amigos en las charlas y durante las conferencias que yo brindo al público en general, que el análisis, para llegar a conclusiones, se puede realizar de abajo hacia arriba o contrariamente de arriba hacia abajo. Lo importante es hacerlo y el resultado final que logremos y transmitiremos será el mismo, pero debemos hacerlo completo, sin saltearnos ninguno de los pasos, porque de hacerlo excluyendo algunos objetivos, no sólo estaríamos engañándonos a nosotros mismos, sino también a los demás. El fenómeno de la post verdad no es un hecho casual y no es solamente un fenómeno argentino, el mismo se viene verificando a nivel mundial, en diferentes países de Europa, de América, de Occidente, de Oriente, si, de los cinco continentes. Este análisis al cual yo llamo visualización de la realidad, por tratase concretamente de la conceptualización de la realidad, no se realiza a través de hechos o eventos verificables, sino por lo que el individuo o el observador manifiesta que tal cosa o situación es la verdad, “su verdad”. El Gobierno anterior de Argentina, el llamado Kirchnerismo, al que yo ahora denomino el “socio-comunismo”, nos estuvo mintiendo o engañando durante más de 10 años, haciéndonos creer a los argentinos que nadábamos en la abundancia, que éramos inmensamente ricos como país y como individuos. Aquí no había pobreza, éramos un país más rico que Alemania, Suecia, Holanda, etc. Nos dijeron que las denuncias de corrupción que pesaban sobre funcionarios del gobierno y de empresarios del sector privado eran falsas. La gente, la población en general y toda la sociedad sabían que lo que esgrimía el gobierno no era cierto, pero esto era hábilmente manipulado a través del Gobierno, por delincuentes profesionales de esta gran mentira y la gente terminó por aceptar tales falacias. Cuando fueron derrotados por Cambiemos en el 2015 y asumidas las nuevas autoridades nacionales y también las provinciales, la población recién se dio cuenta que nos dejaron remando en un lago de dulce de leche, con dos escarbadientes –uno en cada mano- Aquí apareció la corrupción que estaba oculta, la inflación, surgieron los números reales en el INDEC, la falta de crecimiento, la falta de trabajo y el trabajo en negro, asimismo se supo que más del 30% de la población vivía en la pobreza y un 5% en la indigencia. Hace algunos días, todo este colectivo se materializó originalmente para llevar a cabo la exclusión de De Vido del Congreso Nacional –Cámara de Diputados Nacionales-. Todos, los 236 legisladores que asistieron al recinto, sabían de la corrupción en la cual De Vido y otros funcionarios están involucrados. Noventa y cinco diputados votaron a favor de que De Vido permanezca en su banca, contra 138 que votaron por la exclusión y solo 3 abstenciones. Los 95 diputados que recibieron la orden de su jefa Cristina, la ex Presidente, y que votaron a favor del deshonesto, salieron victoriosos de esta batalla, ya que al oficialismo le faltaron unos 40 votos para llegar a la mayoría calificada de los dos tercios ya que necesitaba del 75% de los votos presentes para excluir a De Vido. Con esta votación se sabe ahora “quienes son los políticos honestos y quienes los deshonestos”, identificados por cada partido político y por provincia a la que corresponden. Se puede identificar a los inmorales e inescrupulosos que respaldaron al corrupto. Se sabe ahora “quien está de cada lado”. Mientras, el dólar oficial sube y se encuentra aún por debajo de la inflación acumulada desde el 10 diciembre 2015, en un país en el que la totalidad de la economía está dolarizada. Hoy resulta más caro comer en un restaurante de Salta o de Jujuy, que en uno de Miami, para dar un ejemplo. Pero, hay una esperanza creciente en poder dominar las distintas variables de la economía, sobre todo la inflación. En el mes de Junio 2017 la economía creció un 3% respecto al año anterior y es de esperar que la inflación 2017 anualizada este alrededor del 23% y que en 2018/2019 estemos en un dígito, bajando 18 a 19 puntos con respecto a 2016. De ser así será un logro importante del gobierno nacional. Lo que me preocupa es la sistematización del “desarrollo” de las Pymes y Micro emprendimientos en la ciudad de Buenos Aires y en la misma Provincia. En términos generales ostentan de beneficios y reciben diferimiento impositivo, subsidios y demás servicios y ellas junto con los supermercados son los verdaderos formadores de precio, sobre todo de la canasta básica alimentaria. No he visto que se distingan por su eficiencia. Yo siempre supe que en su mayoría, aun siendo legales, son distribuidoras y las denominé “las pasamanos” que ahora hacen logística Un producto primario por el que el productor recibe p.ej. $ 10,- terminaría costando $ 80,- en la góndola. Las Pymes y los micro emprendimientos sumarían un poco más de 750.000 en todo el país y aproximadamente el 70% como mínimo, se encontrarían en ciudad y provincia de Bs.As. Unas 535.000, contra unas 1.200 en Jujuy, No hay relación. Esto es y se llama falta de federalismo y esto es, vaya la redundancia, a lo que tienen que abocarse los senadores y diputados nacionales que elijamos en octubre próximo. No me gustan las desigualdades y esta es una de las que más detesto. Por otro lado. El Gobierno de la Provincia Jujuy, que lidera a nivel nacional las inversiones en energía limpia, solar fotovoltaica y la del litio, así como los biocombustible nafteros, deberá resolver junto con la Nación los problemas presentes en el Ingenio La Esperanza, por la que está tratando de salvar una fuente de trabajo legítima frente a gremios politizados. Asimismo tiene una materia pendiente: qué hacer con Aceros Zapla…? Dejamos la pelota picando, por razones de espacio, este tema junto con lo del federalismo y coparticipación federal lo abordaremos ampliamente la próxima semana. Juan Carlos Villamea Economista
Por Alberto Asseff. El parlamentario del Mercosur sugiere una mancomunión sudamericano-africana como novedosa como impactante iniciativa. Es un tema cultural: estamos lejos de los que se hallan cerca. Es una aberración geopolítica. Un habitante de la ubérrima –aunque por falta de previsión y obras, hoy inundada en vastas áreas – Pampa Húmeda o de los estados sureños del Brasil, incluyendo a San Pablo, está cultural y mentalmente más próximo a los Estados Unidos y a Europa que al África. Peor aún, piensa que está más distante del altiplano boliviano que de Miami o París. Esta cultura de trasplante amerita una ardua faena contracultural. En el éxito de esta tarea contracorriente radica que podamos lograr un rumbo de prosperidad. Si bien le hemos vendido tecnología nuclear – ganando la competencia a primerísimos países del mundo – a Australia, que es una nación de alto rango, lo cierto es que nuestros éxitos en exportación de esa tecnología se produjeron en Argelia, Egipto, Perú, entre otros. Y si no obtuvimos más despliegue fue porque nuestro poder nacional se fragilizó a horcajadas de los recurrentes y penosos desencuentros políticos internos. Lo mismo que conseguimos en esa materia – a través de una empresa que modélica, INVAP- podría abarcar a la industria de maquinaria agrícola de Santa Fe, la capacidad para construir carreteras, de aparatología médica, hospitales llave en mano, servicios satelitales, la producción de semillas y agroquímicos, de aviones de entrenamiento y patrullaje– Pampa y Pucará -, buques petroleros y cargueros en general, la técnica de la siembra directa y otros avances en materia agrícola – a través de otro paradigma, el INTA – y hasta la industria cinematográfica – obviamente, haciendo buen cine, distante de la corrupción del Incaa – y mucho más. ¿Quiénes necesitan de esos productos argentinos con agregado tecnológico y de conocimiento? ¿Alemania o África? ¿Francia o el sudeste asiático camino a emerger? Naturalmente que nuestro potencial mercado se encuentra – además de Sudamérica y América Central y el Caribe – en el continente contiguo y por extensión en el Cercano Oriente y el sur asiático en vías de desarrollo, desde la ex Birmania hasta Vietnam y Filipinas. En ocasión de su renuncia, la excanciller argentina le recomendó a su sucesor que “está pendiente África y el sudeste asiático”. Ese consejo contiene una realidad corroborable y añeja en sus antecedentes. La Argentina se desentendió del continente vecino – sobre todo de los países subsaharianos - y cuando hubo un intento de acercarnos, como con Angola, la improvisación, la demagogia y la falta de seriedad transformaron ese acto en el hazmerreir de todos. No se puede llevar un prototipo de tractor que ni siquiera estaba probado, con remotas posibilidades inmediatas de producirlo en serie más allá del interés inicial de los angoleños. Se fue a Angola con barras y feriantes para trasladar hasta allá el ‘relato’. No para expandir con visión y pragmatismo nuestra economía. Es la distancia que va de los estadistas del bien común a quienes tienen mirada corta, que no supera el zócalo. África tiene 54 países producto de la ‘maravillosa’ geopolítica de las potencias coloniales que aplicaron a rajatabla el antiquísimo “divide et impera”. Algunos están hundidos en las guerras étnicas, saqueados por la corrupción y el totalitarismo. Empero hay dos que hablan español – Guinea Ecuatorial y Sahara Occidental y cinco la lengua hermana – portugués. Son Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y la citada Angola. Existen otros estados claves para anudar mejores vínculos: Sudáfrica, Argelia, Egipto, para mencionar a algunos. Brasil tiene muchas embajadas en el continente. Tres veces más que nosotros. Una estrategia mercosureña podría ser el comienzo de una nueva era en el intercambio comercial y en todos los planos, incluyendo el cultural. Y, por supuesto, con una perspectiva política. El orbe necesita cambios. Hamburgo en estos días es una patente muestra. Una mancomunión sudamericano-africana podría ser tan novedosa como impactante. Los presidentes del Mercosur deberían planificar una reunión con sus pares en el marco de la Unión Africana. Con una agenda preparada con prolijidad para que no sea sólo una gran foto, sino el comienzo de una nueva época por estos lares del planeta. La Argentina, Brasil y todo el Mercosur tienen que elaborar una detallada lista de todo lo que podemos ofrecer al África y de lo que demandamos de ella. Nuestros vecinos allende el Atlántico harán lo propio. Consecuentemente, podríamos darle al mundo entero una grata sorpresa: de una cumbre dimanan resultados concretos y no sólo un comunicado conjunto. El presidente chino hace menos de dos años recorrió toda África y luego se reunió con la Unión Africana. La sabiduría estratégica de los chinos nos brinda una pista de lo que tenemos que hacer. El caso Sudáfrica es singular. Como lo viene sosteniendo desde añares Francisco Benard, con ese país tenemos que ejecutar una relación estratégica especial que incluye la defensa del Atlántico Sur. Para el pueblo argentino y su sentimiento malvinero sería un enorme paso adelante. Para los interese compartidos de América del Sur y su correlato en África occidental también. Aunque sabemos que el nuestro no es tiempo épico, bien valdría acometer alguna hazaña geopolítica. *Diputado del Parlasur. Dip.nac mc. Presidente nacional del partido UNIR
Ante la polémica por la firma de acuerdos con China para la construcción de dos centrales nucleares en el país, todo hace presumir que el debate se extenderá hacia adelante y que los nuevos diputados nacionales electos en octubre 2017, serán quienes tendrán sobre si la responsabilidad de votar estos comprometidos acuerdos. En tanto, en el marco de la legislación nacional que obliga a los funcionarios a informar públicamente, he pedido informes al subsecretario de Energía nuclear acerca de la construcción de la cuarta y la quinta Central nuclear en el país. Este pedido incluye saber en qué lugar de Río Negro se planea la instalación; que estudios previos se llevaron a cabo para determinar la conveniencia del lugar; qué tipo de generador se instalaría; con qué agua se enfriará; como se controlará la reacción nuclear; de qué manera se piensa disponer los residuos radiactivos; de donde se sacaría el uranio necesario y porque rutas se trasladaría, entre otras preguntas. No hay que olvidar que, tanto la extracción de uranio, su transporte, la seguridad de las plantas nucleares y los residuos que generan constituyen en si problemas clave aun no resueltos, aquí y en todo el mundo. Sin duda, lo más grave de esta situación es que tanto el gobierno nacional y provincial quieren imponer una actividad de altísimo riesgo para generar energía que podría perfectamente generarse a través de otras fuentes no contaminantes. Y todo esto sin una consulta popular y desconociendo las ordenanzas municipales vigentes a lo largo del territorio provincial. Por ejemplo, en la costa tanto Viedma, Sierra Grande como San Antonio Oeste tienen ordenanzas que determinan que son Zona No Nuclear. Lo mismo ocurre con municipios limítrofes en la provincia de Chubut. Recordemos que constituyen una bioregión que, más allá de los límites políticos, se encuentra unificada por las características biológicas, la rica biodiversidad costera y el potencial turístico que se desarrolla desde hace décadas y en crecimiento. Y sería el mismo mar que baña las costas de Rio Negro que se usaría para bajar las altas temperaturas del o los reactores. Como si esto fuera poco, contradictoriamente el gobierno nacional anunció que busca proponer la creación de Parques Nacionales Marítimos para cumplir con compromisos internacionales firmados en el año 2010 en Japón. Las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica, que es lo que firmo nuestro país, conforman un conjunto de 20 metas que los países deben alcanzar antes del 2020 y que forman parte del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, aprobado en 2010 por la 10ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica. El objetivo de este Plan es “… detener la pérdida de diversidad biológica a fin de asegurar que, para 2020, los ecosistemas sean resilientes y sigan suministrando servicios esenciales, asegurando de este modo la variedad de la vida del planeta y contribuyendo al bienestar humano y a la erradicación de la pobreza…”. Con la propuesta de una central Nuclear en la Patagonia, será imposible mantener la protección sobre la diversidad biológica, aunque esta legislación para complacer el creciente descontento social, intente prosperar desde los organismos nacionales. La autodeterminación del pueblo de Rio Negro y sus organizaciones, y la de las comunidades de toda la Patagonia respecto a lo que quiere desarrollar en su territorio continental y marítimo, es la voz que el gobierno central y el provincial debería atender de ahora en más, sin más dilaciones. Definir el futuro de esta forma, es tan poner la vida misma en juego. *Magdalena Odarda. Senadora nacional
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