Martes 23 de Octubre de 2018

       

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RÍO GALLEGOS.- Durante los 12 años que gobernó el país, la familia Kirchner conservó rutinas en sus visitas a la provincia: Néstor y Cristina siempre viajaban en los aviones de la flota presidencial y estaban acompañados en todos esos viajes por un entorno reducido y confiable.
En la carrera por dilucidar cómo se fugó el dinero de la corrupción, el testimonio del financista Ernesto Clarens puede ser decisivo.
El secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, se refirió a la causa de los "cuadernos" del exchofer Oscar Centeno, y pidió "encontrar un mecanismo para castigar a los culpables sin afectar las fuentes de trabajo y la producción".
La ministra de Seguridad afirmó que un total de 700 se comunicaron a la línea para denunciar dónde está la plata de la corrupción. Los viables fueron girados a la fiscalía.
Se trata de Ernesto Clarens quien había sido nombrado por empresarios de la construcción como quien blanqueaba la plata de las coimas. Así abrió la ruta financiera de la causa.
Según indicaron fuentes judiciales, el ex funcionario firmó un acuerdo con el fiscal Carlos Stornelli para convertirse en imputado colaborador en la causa, el que deberá ser homologado ahora por el juez federal Claudio Bonadio.
El juez en lo penal económico Pablo Yadarola citó a indagatoria a esos ex funcionarios y al ex titular de ENARSA Exequiel Espinoza. Además el magistrado dispuso la prohibición de salida del país de todos los citados.
Todo lleva a Máximo Kirchner como heredero de Néstor en el circuito de recaudación. La conexión con los espías.
El detenido exsecretario de Obras Públicas José López se negó a declarar en el marco de la causa por los cuadernos con detalles sobre el presunto pago de coimas de empresarios durante el kirchnerismo.
El extitular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) aseguró que "Néstor y Cristina estaban al tanto de lo que yo hacía". Tras ser incluido en la lista de "arrepentidos" por Bonadio, fue liberado.
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